Sangüesa, ciudad monumental

Mezcla de montaña y ribera, una ciudad para contemplar y vivir, la cual se sitúa a 44 kms de Pamplona y alrededor de 5.000 habitantes. Es conocida por el Camino de Santiago y por una de sus joyas arquitectónicas: la iglesia de Santa María, monumento románico.

¿Qué ver o qué hacer en Sangüesa?

Existe una gran variedad de interesantes edificios, iglesias, parajes y tradiciones. Recorre las viejas rúas de Sangüesa, deteniéndote en cada uno de sus espléndidos edificios; participa de sus tradiciones medievales y prueba sus famosas pochas, huesos de Santo o las virutas de San José (todo ello riquísimo!!!).
El paseo por el casco histórico te irá descubriendo la monumentalidad de la ciudad, con ejemplos tan bellos como los palacios de Añués (XV), Iñiguez-Abarca (XVIII), la Casa Consistorial (1570), que posee una preciosa galería porticada, las casas de París Iñiguez Abarca y de los Sebastianes, la iglesia de San Salvador (XIV), la casa de los Iñiguez-Medrano, con entrada barroca; y al convento del Carmen (XV) con claustro del XIII.

¿Os parece poco? Pues todavía hay más.

La ciudad cuenta, además, con bonitos parajes por los que pasear, como el de “Entrambasaguas”, en el que confluyen los ríos Irati y Aragón.
Sangüesa es también tierra de tradiciones. Las fiestas patronales tienen lugar del 11 al 17 de septiembre, con feria de ganado y encierros con toros. El Auto Sacramental del Misterio de los Reyes reproduce el día 6 de enero la llegada de los Magos a la ciudad para adorar al Niño, en un acto en el que participan decenas de sangüesin@s y que es uno de los cinco eventos de este tipo que se conservan en España.

Además, se puede practicar deportes en plena naturaleza como parapente, ala delta, hípica y piragüismo. ¿Qué más se puede pedir?

Baigorri

Antiguo asentamiento situado en Oteiza el cual fue una de las propiedades de los Condes de Lerín y del Duque de Alba.

Hoy en día es un despoblado casi fantasmagórico en que solamente varias paredes de lo que fue la iglesia de la Purificación quedan actualmente en pie debido a la acción de las personas.

Tiempos atrás, hubo un castillo rodeado de un implacable bosque. Baigorri y su población ha tenido un comportamiento curioso ya que se ha poblado y despoblado en diferentes ocasiones a lo largo del tiempo.

Los últimos propietarios del palacio de Baigorri de los que se tiene constancia son los condes de Lerín.

¿Por qué fue importante?

Las tropas de Napoleón encontraron aquí una resistencia que no esperaban, y en la iglesia de Baigorri se hicieron fuertes sus enemigos, librándose una batalla entre los unos y los otros, convirtiéndose aquella iglesia en fortaleza defensiva.

Siglo XX, siglo definitivo para Baigorri.

En el siglo XX quedó definitivamente deshabitado el castillo de Baigorri. En torno a 1960 ya no vivía nadie allí. A partir de este momento, los edificios quedan completamente abandonados y en deterioro progresivo hasta lo que podemos ver hoy en día.