Visita obligada, Castillo de Javier

El castillo de Javier es una increíble fortaleza de origen románico muy cerca de la población de Sangüesa, protegido bajo la declaración de Bien de Interés Cultural (1994). Es un edificio muy popular entre los navarros debido a la “Javierada”. Se trata de una peregrinación que se realiza desde diferentes pueblos de la Comunidad Autónoma en la primera quincena del mes de marzo en honor San Francisco Javier, copatrón de Navarra junto a san Fermín de Amiens, que nació allí en el año 1506.
A 8 kilómetros de Sangüesa, se alza esta fortaleza medieval erigida sobre roca viva. Un puente levadizo te introduce en un mundo de torres, mazmorras, matacanes, troneras y saeteras, y te permite conocer el lugar donde nació (1506) y vivió San Francisco Javier, cofundador de la Compañía de Jesús y uno de los misioneros más universales.

Los orígenes del castillo se remontan a finales del siglo X, en el que se levantó una torre de señales, la torre del Homenaje. Su estratégica ubicación de frontera entre los reinos de Navarra y Aragón, acrecentó su sentido de fortaleza y en torno a la torre se fueron edificando los distintos cuerpos del castillo.

¿De que consta el Castillo de Javier?

La torre del Homenaje o de San Miguel
Es la construcción más remota la cual es la construcción militar más antigua de toda Navarra. En un principio fue una simple atalaya del reino navarro-aragonés, para la vigilancia de la frontera. Debido a su altura, sobresale del resto del conjunto con unas formas elegantes y esbeltas, dotando de personalidad a todo el castillo.
Desde lo alto de esta torre el visitante puede apreciar una amplia llanura que evidencia la situación estratégica en la que se encuentra la fortaleza.

La capilla de San Miguel
Se trata de una capilla que se encuentra a los pies de la torre del Homenaje. Las crónicas del siglo XVI describen escudos heráldicos esculpidos en piedra en sus muros. Su interior resulta un tanto oscuro, debido a la escasa iluminación natural, ya que tan sólo hay dos estrechas ventanas saeteras en los muros meridional y oriental y una, más estrecha, en la parte superior.

El cuarto del Santo
Se sitúa junto a la torre del Homenaje y la capilla de San Miguel. La tradición dice que esta es la sala en donde vivió san Francisco Javier durante los años que permaneció en el castillo.

La torre y capilla del Santo Cristo
Levantada en torno al siglo XIII, alberga en su interior la capilla del mismo nombre. En el interior se encuentra una talla tardogótica de un Crucificado realizada en madera de nogal. Una tradición recogida en los Anales de Moret dice que cuando san Francisco Javier se encontraba al final de sus días como misionero en Oriente, el Cristo sudó sangre y desde entonces, se le atribuye un carácter milagroso. También se le conoce como el Cristo de la Sonrisa por los gestos de su boca y de sus ojos.
En las paredes se puede ver también unas impresionantes pinturas murales..

La torre de Undués
La torre de Undués, se orienta hacia la frontera con el reino de Aragón. Es una construcción de unos 15 metros de altura, de planta pentagonal, rodeada de un baluarte y rematada en almenas.

El museo
El actual museo tiene tres plantas y en ellas se contamplan dioramas sobre la vida y predicación de San Francisco Javier en Asia, así como numerosas obras de arte sacro.

La basílica nueva
Basílica en un estilo ecléctico que mezcla de elementos neorrománicos, neogóticos y neobizantinos.